EL CREDO DE LOS APÓSTOLES

El Credo de los Apóstoles o Símbolo de los Apóstoles, es el antiguo símbolo bautismal de la Iglesia de Roma.1​ Su autoridad le viene de este hecho: «Es el símbolo que guarda la Iglesia romana, la que fue sede de Pedro, el primero de los apóstoles, y a la cual él llevó la doctrina común» (S. Ambrosio, symb. 7). El Credo probablemente se originó, en su forma actual, en la Galia, en el siglo V2​ ligado a formas anteriores como «Jesús es el Señor»3​ y la fórmula trinitaria de Padre, Hijo y Espíritu Santo,4​ que pueden detectarse en el Nuevo Testamento y la triada del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,4​ que aparecen en el Nuevo Testamento, por ejemplo, en la tradicional confesión bautismal de Hipólito de Roma,5​ en las reglas de fé y en Romano .

EL CREDO DE LOS APÓSTOLES

Creo en Dios Padre, Todopoderoso Creador del Cielo y la Tierra. 

Creo en Jesucristo, Su Unigénito Hijo, nuestro Señor quien fue concebido por el Espíritu Santo, nacido de la virgen María; sufrió bajo Poncio Pilato; fue crucificado, muerto y sepultado; descendió al infierno; al tercer día resucitó de entre los muertos; ascendió al cielo, y se sentó a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos. 

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Universal, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección del cuerpo, y la vida eterna. AMEN